Posted on 15:37

METALS

By mexican flamboyant
-

Como lo ha dicho tanta gente, uno nunca sabe si un artista va a superar su anterior trabajo hasta que lo hace y con bomba atómica.

En 2007 salió a la venta el disco The Reminder, de Feist. El cual contenía baladas pop contemporáneas para todos los gusto, y lo digo porque igual le gustaba a mi papá como le podía gustar a una niña de 15, pop de extrema manufactura, romántivo y moderno. Se convirtió en un clásico de los domingos en la mañana para tanta gente.
Feist se convirtió en un culto rosa y el boom la llevó por muchos caminos, siempre rosando el lado mainstream del estrellato. Tracks como My Moon My Man se convirtieron en los más remixeados en la época del New Rave, y la podías escuchar en todas las fiestas del mundo. Ícono, digamoslo así.

Tuvimos que esperar 4 años para que esta chica viniera a entregarnos su nuevo material. Hace unos meses soltó el primer track para probarnos. "How Come You Never Go There" es el título del track, y es extrañamente sedante. El estilo de Feist se nota cambiado, refinado y dreamy. Pop de praderas y encajes.


Pero no fué hasta que escuchamos el disco completo que supimos que la chica lo había logrado. Guitarras soñadoras por doquier. Coros de campiña, gritos de guerra y la inconfundible voz de Leslie entrelazada con sus clones te seduce para soltar tu cuerpo al río.


El disco entero es hermoso desde el primer track, sonidos épicos contenidos, reclamos y frustración se sienten en la letra. Malentendidos. 

Roots and lies, roots and lies, our family tree is old
From there we climb the golden hill, calmly will eternity
I held your heart, a giant wand; all tell of sorrow
And history begins to be blue and brown eyes 

Excitante y precioso, como contando una historia de película, Leslie nos lleva a un viaje por cañones y montañas, todas acompañadas de una guitarra. Muestra infalible que a Feist le gusta hacer pop, pero a su manera, sin coquetearle a la escena de los estadios, ella prefiere contarte historias en la catacumba de una iglesia.

Otro disco de mañanas excelentes para acumular. 

Gracias Feist.